La gastronomía se convierte en uno de los grandes protagonistas del renacer del Gran Hotel Taoro, que refuerza su apuesta culinaria con la incorporación de dos nuevos restaurantes de alto nivel: OKA y LAVA. Con estas propuestas, el hotel aspira a consolidarse como un referente gastronómico en el norte de Tenerife y en Canarias, ofreciendo experiencias exclusivas tanto a huéspedes como al público local.
OKA es un restaurante de alta cocina japonesa liderado por el prestigioso chef Ricardo Sanz, pionero de la fusión japo-mediterránea en España. Su propuesta se basa en el concepto japonés del omakase, donde el comensal confía plenamente en el chef y en el producto del día. A través de sushi, platos en crudo, guisos y reinterpretaciones de recetas españolas y canarias, OKA crea un diálogo entre la tradición nipona y los sabores del territorio, con una cocina precisa, elegante y en constante evolución.
Por su parte, LAVA, dirigido por el chef Erlantz Gorostiza, ofrece una experiencia íntima y sensorial en torno al fuego como elemento central. Inspirado en el Teide y el paisaje volcánico de Canarias, el restaurante propone una cocina donde la brasa, el humo y la llama dan forma a platos intensos y equilibrados. Con una barra para solo seis comensales y un servicio muy personalizado, LAVA invita a vivir la cocina desde dentro, combinando producto local de alta calidad con ingredientes selectos internacionales.
Con OKA, LAVA y el ya existente Amalur, el Gran Hotel Taoro refuerza su identidad como nuevo epicentro gastronómico, integrando tradición, creatividad y alta cocina en una propuesta única en Tenerife.





