Éxito de asistencia al encuentro “El Arte de la Sala”, impulsado por Ron Matusalem, celebrado este 13 de abril en Las Palmas de Gran Canaria, consolidándose como una de las iniciativas más relevantes del momento para reivindicar el papel estratégico del servicio de sala en la alta restauración.
Tras su paso por Bilbao y Alicante, el evento aterrizó en el Hotel Santa Catalina en un momento clave para el sector, donde la gastronomía evoluciona hacia modelos cada vez más experienciales. En este nuevo escenario, la sala deja de ser un elemento secundario para posicionarse como uno de los grandes diferenciales en la percepción del cliente.
Cerca de un centenar de profesionales se dieron cita en este encuentro que puso sobre la mesa —nunca mejor dicho— los retos, la evolución y el valor del servicio de sala en España. Una conversación necesaria que abordó desde la técnica hasta la capacidad de generar emoción, relato y memoria en el comensal.
En este contexto, Israel Ramírez, director del restaurante Saddle, puso el foco en la dimensión humana del oficio, reivindicando el valor emocional de la sala dentro de la experiencia gastronómica. Para Ramírez, España no solo es un país que vive del turismo, sino también un país de camareros, aunque —según apuntó— no siempre se ha reflexionado lo suficiente sobre la belleza de esta profesión.
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Recordó que los camareros están presentes en algunos de los momentos más importantes de la vida de las personas, acompañando celebraciones, decisiones y recuerdos que trascienden el propio acto de comer. Además, destacó la diversidad que existe dentro del oficio: desde perfiles altamente técnicos, capaces de desespinar, trinchar o flambear con precisión, hasta aquellos que aportan cercanía, humor o complicidad en la mesa. “Ser camarero es muy bonito”, vino a resumir, poniendo en valor un trabajo que combina técnica, intuición y vocación.
Por su parte, Yoze Torres, CEO global de Ron Matusalem, reforzó el posicionamiento de la marca como impulsora de esta iniciativa desde una visión de largo recorrido. Con 150 años de historia y un origen ligado a España, Matusalem se presenta como parte activa de la cultura gastronómica del país, habiendo estado presente históricamente en sus mejores mesas y barras.
Torres explicó que el proyecto nace desde una vocación de mecenazgo, entendiendo la sala como el verdadero vehículo de transmisión de la excelencia hacia el cliente. En este sentido, subrayó la necesidad de preservar y poner en valor el “arte de la sala” como uno de los grandes elementos diferenciales de España frente a otras culturas gastronómicas. Asimismo, destacó el carácter itinerante del encuentro —con paradas previas en Bilbao y Alicante— y su objetivo de generar comunidad y avanzar hacia el reconocimiento de la sala como patrimonio cultural.
La jornada contó además con la participación de profesionales de referencia como Raúl Rodríguez, director de sala del histórico restaurante Horcher, y Pedro Monje, director y propietario de sala del emblemático Via Veneto, quienes aportaron visión, experiencia y contexto a un debate que trasciende lo operativo para situarse en el terreno cultural.
![[Img #579]](https://gastrocanarias.folioepress.com/tmp/upload/images/04_2026/1680_d5ca6344-02d8-46e5-ba7b-04d3451d3dca.jpg)
La elección de Las Palmas como sede responde al creciente protagonismo de Canarias en el panorama gastronómico nacional, donde producto, identidad y servicio comienzan a alinearse con una narrativa más madura y competitiva.
“El Arte de la Sala” forma parte de un proyecto itinerante que continuará su recorrido por distintos puntos de España con un objetivo claro: generar comunidad y avanzar hacia el reconocimiento del servicio de sala como parte del patrimonio cultural gastronómico del país.
En un sector históricamente centrado en la cocina, iniciativas como esta marcan un punto de inflexión. Porque si algo quedó claro en Las Palmas es que la experiencia gastronómica no termina en el plato: empieza —y muchas veces se queda— en la sala.





