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Magnifica cata comentada celebrada en el Iberostar Grand Hotel Mencey Javier Moro en Tenerife de la mano de El Gusto por el Vino Está presentando las nuevas añadas de Bodegas Emilio Moro y Bodegas Cepa 21
En una gran cata comentada bajo el título de “Moro significa Emilio Moro” el bodeguero Javier Moro, co-propietario y director comercial de Bodegas Emilio Moro y Bodegas Cepa 21, presentó y dio a conocer en el Iberostar Grand Hotel Mencey la apasionante realidad de los grandes vinos elaborados en estas reconocidas y acreditas bodegas de la D.O. Ribera del Duero.
• El Gusto por el Vino distribuye para Canarias todas las marcas de estas dos acreditadas bodegas de la D.O. Ribera del Duero
• El prestigioso bodeguero fue presentado por el periodista José Carlos Marrero, director de GastroCanarias.com
GastroCanarias
10 mayo 2017

Aunque el origen se remonta al año 1891, la historia de la familia de Bodegas EMILIO MORO se escribe en verdad desde 1932, como un proyecto de tres generaciones enraizadas en la Ribera del Duero y dedicadas a descubrir las características de su terroir, para transmitirlas a España y al mundo en vinos con personalidad.

El origen de todo hay que fijarlo en el año 1891, cuando nace Don Emilio Moro, en Pesquera de Duero (Valladolid) y se inicia con él una inmensa trayectoria vitivinícola para la Familia Moro.

Pero en el año clave de 1932, cuando nace Don Emilio Moro, segunda generación, quien hereda de su padre todo lo que sabía sobre el mundo del vino y, éste a su vez, se lo transmite a sus cuatro hijos. En aquel año de 1932 se plantó el viñedo histórico de Finca Resalso. Sin lugar a duda, fue el verdadero fundador y, por supuesto, un visionario.

Es José Moro, actual presidente de Bodegas Emilio Moro, quien decide comercializar el vino al que su padre y su abuelo habían dedicado toda su vida y es en 1989 cuando sale al mercado la primera etiqueta.

Un cambio de paradigma sucedió el año 1998. Ese año, en Bodegas Emilio Moro se suprimen las categorías Crianza, Reserva y Gran Reserva, para dotar a cada vino de una personalidad propia, y es el año de nacimiento de Malleolus.

Dos años más tarde, el año 2000, comenzando el tercer milenio, nace el primer “Vino de Pago” de la Familia Moro, con el Malleolus de Valderramiro, un vino con gran personalidad, marcado por la untuosidad de los suelos de arcillas de la Ribera del Duero.

Y otros dos años más tarde, el año 2002, se consolida la gama Malleolus. La figura y elegancia de la tierra caliza, dan lugar al vino Malleolus de Sanchomartín.

Fieles al concepto y espíritu de “Familia” y en reconocimiento al legado familiar, el año 2009 nace el vino Emilio Moro Clon de la Familia, para expresar la tradición, el carácter y la pasión de las tres generaciones.

Por su parte y un par de años más tarde, nace, Bodegas Cepa 21 S.A., que es el nuevo y ambicioso proyecto liderado por la Familia Moro.

En esta nueva aventura y en este apasionante proyecto, los hermanos José y Javier Moro persiguen unir la construcción de una bodega moderna, minimalista y funcional con la sabiduría acumulada durante generaciones, para elaborar unos vinos de corte moderno.

Cepa 21 cuenta con cincuenta hectáreas de viñedo propio de la variedad tinto fino (el más puro clon de tempranillo) que arropan a una bodega moderna equipada para extraer lo mejor que tiene una de las uvas más nobles del mundo.

Cepa 21 es la expresión clara de la revolución vitivinícola que en los últimos años está teniendo lugar en nuestro país.

Junto a la tradición, heredada a lo largo de tres generaciones, y la Responsabilidad Social Corporativa, la innovación es uno de los tres pilares fundamentales de la filosofía de Bodegas Emilio Moro.

De hecho, en los tres últimos ejercicios la bodega ha invertido cerca de un millón de euros en investigación, desarrollo e innovación. Pero, además, dicha innovación se lleva a cabo en todos los departamentos de la Bodega, además del campo (enoturismo, tienda solidaria, etc.).

Javier Moro, co-propietario y director comercial de Bodegas Emilio Moro y Cepa 21, ha nacido entre vides. Javier Moro pertenece a la tercera generación de esta gran familia de viticultores, que ha conseguido alzarse con voz propia en este difícil mundo.

Hablar con Javier Moro y oír a Javier Moro hablar de los tintos de la gama Malleolus, Emilio Moro, Finca Resalso, Hito, Cepa 21 o Malabrigo, es referirse con palabras mayores a la Ribera del Duero, tierra que le vio nacer entre viñas y donde le inculcaron las dificultades que conlleva la labor de hacer un gran vino.

La Familia Moro afirma que “un vino tiene vida y evoca la tierra donde ha nacido” y sostiene que “en cada cosecha queda inmortalizada una pequeña parte de ellos”.

MORO SINGNIFICA EMILIO MORO

Tras una presentación del ámbito y la realidad de sus dos grandes bodegas, Javier Moro fue catando y comentando, junto con las casi 150 personas presentes, hasta ocho grandes vinos.

Comenzó por un tinto con crianza de 8 meses en barrica de roble francés y americano conocido como Hito 2015. Hito nace como un vino joven elaborado con los viñedos más jóvenes de la bodega. Continuó con un tinto crianza, que corresponde a su reconocido suave Cepa 21 elaborado 100% Tinto Fino estando 12 meses en barricas de roble francés.

Otro de los grandes vinos que tuvo protagonismo fue Malabrigo 2011, un tinto con crianza de color rojo cereza, sedosos y persistente en boca con 18 meses en barrica de roble francés.

Con Finca Resalso degustó una añada de 2016 de una variedad de uva correspondiente a viñedos jóvenes entre 5 y 12 años estando en barrica roble francés durante 4 meses.

El tinto crianza conocido bajo el nombre de Emilio Moro ha sido elaborado a partir de viñedos entre 12 y 25 años. Un vino expresivo con una buena acidez en boca y con un sabor intenso.

Malleoulus un Tinto Fino de viñedos entre 25 y 75 años, cuya conducción es en vaso y espaldera. Un vino potente, sedoso y envolvente con un color intenso.

Para finalizar y cerrar una cata donde las personas fueron disfrutando y participando en la misma, se degusto el excelente Malleolus Valderamiro y Malleolus Sanchomartín. El primero con una fermentación maloláctica en barrica de roble americano y crianza en barrica de roble francés durante 18 meses. Malleolus Sanchomartin es un vino muy pulido y equilibrado en boca con un tiempo de crianza de 18 meses en roble francés.

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