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La dulce y colorista historia de los Huevos de Pascua EL ARTE Y SABOR DE LOS ‘HUEVOS DE PASCUA’ DE LA MANO DE LA PASTELERÍA ‘EL ADERNO’ Están en su obrador central en Buenavista del Norte, y en sus tiendas de Santa Cruz de Tenerife, La Laguna y Puerto de la Cruz y en www.eladerno.com
En nuestra tierra, la reconocida pastelería El Aderno, liderada por el maestro pastelero Teobaldo Méndez en Buenavista del Norte (Tenerife) es un magnífico ejemplo de apego a la tradición de los Huevos de Pascua, que se regalan y degustan estos días, especialmente el Domingo de Resurrección y el Lunes de Pascua. Aquí le contamos algo de su historia y los animamos a que entren en la web de El Aderno en: www.eladerno.com
Cartel de felicitación de El Aderno, con sus exquisitos Huevos de Pascua El intercambio de huevos de Pascua de comida está muy extendido en diversos países de Europa y América. La elaboración y decoración de un huevo rellenos como tradición pascuense se remonta al siglo XIX
José Carlos Marrero / GastroCanarias (Con información de la Wikipedia y El Aderno)
16 abril 2022

Pasada la Semana Santa y con el Domingo de Resurrección, concluye la Cuaresma y comienza en tiempo nuevo en la iglesia Católica. El tiempo de Pascua que, gastronómicamente, es popularmente conocido por los dulces, coloridos y artísticos Huevos de Pascua. De la mano de la popular Wikipedia, te animamos a conocer algo de su historia…

Se piensa que el origen de la tradición de comer huevos al finalizar el periodo de los reyes magos es una reminiscencia de la Edad de Hielo. Tras el duro invierno, y cuando apenas quedaban provisiones, con la llegada de la primavera volvían las aves desde el sur (esto solo es aplicable al hemisferio norte) y empezaban a poner huevos, de los que se alimentaban los seres humanos hasta que podían volver a cazar con la llegada de mejores temperaturas

El intercambio de huevos de Pascua de comida está muy extendido en diversos países de Europa y América. La elaboración y decoración de un huevo rellenos como tradición pascuense se remonta al siglo XIX. Por estas fechas las cocinas comienzan a decorar sus escaparates con coloridos huevos rellenos

Una explicación es que, en ciertas épocas pretéritas, los huevos fueron considerados carne, por lo que no se podían comer durante la Cuaresma, aunque las gallinas, como es natural, seguían poniendo. Los huevos se conservaban cocidos y se consumían al terminar la cuaresma, en la Pascua.

El hecho de asociar el huevo con la fertilidad y por coincidir la Pascua con la estación primaveral, estación fértil por excelencia, hace que haya quedado establecido en toda Europa como símbolo de la Pascua. De modo que muy pronto los pasteleros de época comenzaron a elaborarlos utilizando distintos ingredientes. Primero fue el azúcar, luego el chocolate.

En la Edad Media, el intercambio de huevos se hacía con huevos de tortuga, a los que se trataba la cáscara mediante diferentes procesos para decorarla. Muchas veces eran verdaderas obras de arte.

La costumbre del conejo de Pascua, que consiste en esconder huevos pintados o de chocolate en las casas, para la alegría y regocijo de los niños que los encuentran, se sigue manteniendo en muchos países. En algunos, los huevos forman bouquets.

En los jardines de la Casa Blanca, el día de Pascua se organiza una carrera de chicos que hacen rodar los huevos. Gana quien llegue más lejos y sin romperlos. En Medio Oriente todavía se siguen intercambiando huevos carmesí, para recordar la sangre de Cristo, y en Polonia y Ucrania hacen verdaderas obras de arte con cera fundida sobre la cáscara.

El origen remoto del huevo de Pascua viene de la Diosa de la fertilidad mesopotámica Ishtar, (AstartéAsera, Astaroth, Inanna), adorada por los babiloniosasiriosfenicioscananeos. También es por eso que en inglés Pascuas aún se llama Easter y en alemán, Ostern

Entre los siglos IX y XVIII, la Iglesia prohibió el consumo de huevos durante la cuaresma por considerarlo equivalente a la carne, y por ello la gente los cocía y los pintaba para diferenciarlos de los frescos y poder consumirlos el día de Pascua de Resurrección. Con el tiempo, estas tradiciones se incorporaron a la festividad de Pascua de Resurrección y hoy en día el huevo de Pascua es un símbolo universal. Para muchos, el huevo se asemeja a la resurrección como un símbolo de vida nueva.

En la actualidad, la tradición continúa con algunas variaciones. En Europa se mantiene la costumbre que data desde la Edad Media de adornar huevos con teñidos y pintados. Aunque parece que la práctica de huevos ornamentales era principalmente elaborada por clases altas o de recursos, se difundió a decoraciones más sencillas, como con el empleo de hojas de árbol para crear patrones sobre el cascarón.

El comercio y la modernidad, por su parte, se han encargado de incorporar los huevos de chocolate, y los huevos de plástico para ser llenos de dulces, y que según la leyenda son escondidos por el conejo de Pascua para que los niños los busquen, y por consiguiente, los encuentren y se los coman. En Argentina y Uruguay, se conserva la tradición de regalar huevos de Pascua decorados artesanalmente con glasé multicolor o bien en chocolate. Mientras, en el norte de México huevos rellenados de confeti, conocidos como cascarones, son decorados y cubiertos con papel.

 

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