• Patrocinio Principal
    • img-sponsor-cajasiete
  • Patrocinio Institucional
    • img-sponsor-sociedad-desarrollo
  • Patrocinio Empresariales
    • img-sponsor-torres
    • logo Comesa
    • dialte-logo-2016-cmyk-jpg-2
    • logo-carioca
    • galeon_outlet
    • muymucho
    • img-sponsor-montesano
    • img-sponsor-loro-parque-y-siam-park
    • img-sponsor-heineken
    • img-sponsor-el-gusto-por-el-vino
    • img-sponsor-el-corte-ingles
    • img-sponsor-comeztier
    • LogoInsulaGastrocanarias
    • img-sponsor-bodega-la-hijuela
  • imagen-apuntate
  • imagen-plan-de-mejora
  • imagen-binter
  • imagen-tenerife
  • imagen-gobierno-canarias
  • imagen-plan-de-gastronomia
Trufas y Jareas TRUFA&JAREAS: Un oasis gastronómico en medio del “Infierno” Entre barrancos y zonas secas, donde parece no crecer nada se encuentra este oasis de buena mesa.
Entre el Barranco de las Monjas y el Barranco de El Río, en el municipio de Granadilla de Abona, se encuentra la localidad más oriental del municipio y la única que posee territorio desde el mar hasta las medianías altas: Chimiche, cuyo nombre procede del guanche y significa “infierno”.
Casa Fito - 03
Restaurante Casa Fito en Chimiche. • Casa Fito está ubicado en una casa maravillosa, construida sobre una antigua empaquetadora de tomates.
• Se le ha concedido un Bib Gourmand de la Guía Michelin, siendo incluido en la Guía de buenas mesas 2016 de España y Portugal.
Juan Antonio Hernández Ponce / GastroCanarias
31 agosto 2016
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

Según algunos investigadores, constituye uno de los territorios en los que se inició la colonización de la zona de Abona, dada su ubicación junto al Barranco de El Río. Pero… no solo en Chimiche hay un calor infernal e historia de nuestra conquista. Allí, en medio del barranco y con una ubicación privilegiada, mirando al mar, se encuentra un rincón de muy buena cocina, un lugar donde en el que, tras llegar a sus puertas, solo vale una cosa: disfrutar de la buena mesa.

El restaurante Casa Fito se merece por méritos propios dedicarle unas líneas y un huequito de nuestro tiempo.

Su dueño y chef Filiberto Sacramento Lorenzo, Fito para los amigos, autodidacta en esto de la cocina, tomó las riendas de este negocio, humilde y familiar, en el año 1998 para, por medio de su pasión, de lo que más le gusta, darle una mezcla entre tradición y vanguardia cuyo único protagonista es el producto.

El Restaurante está ubicado en una casa maravillosa, construida sobre una antigua empaquetadora de tomates. Sus diferentes estancias nos harán disfrutar de una comida de mucho nivel.

Se puede empezar con una fresca ensalada de salmón ahumado con vinagreta de mostaza y helado de mango. Un ceviche clásico, que nos llevará al país andino desde el primer bocado, para continuar con un pescado a la brasa como un bacalao encebollado y terminar con el producto estrella y por el cual los comensales son capaces de desplazarse desde todos los puntos de la Isla, la carne.

Un cochinillo o un secreto ibérico, serán una opción la mar de apetecible, pero si nos queda hueco, no podremos perdernos el chuletón que, hecho a la perfección en el punto deseado, hará que parezca que estemos en Ávila nada más probarlo.

Los postres, todos caseros, son de alta repostería. Una tarta de la abuela o un quesillo son dos de las múltiples opciones dulces que tendrán como todo lo anterior una cosa en común, están muy buenos.

Por una ubicación recóndita pero privilegiada, un local encantador y con mucho gusto, unas vistas que quitan el hipo y una cocina de altísimo nivel, Casa Fito de Filiberto Sacramento Lorenzo, no ha pasado desapercibido para nadie y por ello, por este trabajo tan bien hecho, se le ha concedido un Bib Gourmand de la Guía Michelin, siendo incluido en la Guía de buenas mesas 2016 de España y Portugal por menos de 35 euros.

Casa Fito, en Chimiche, en un lugar recóndito y árido, pero encantador. Es un restaurante muy de trufas en la medianía del Sur de Tenerife.

Entre barrancos y zonas secas, donde parece no crecer nada se encuentra este oasis de buena mesa, así que… habrá que ir a darse un buen chapuzón gastronómico.

Un lugar muy de trufas donde la pasión por el buen hacer culinario le han dado el reconocimiento de los más grandes y el derecho a ser contado por la única razón de estar bueno.